Saya Maabar

DE SUENOS HE VIVIDO
De sueños he vivido
Y he viviendo muriendo.
No quiero seguir soñando
Quiero vivir de nuevo….
¿Qué es lo que yo pensé?
Aquel día que te vi.
Pues, ¡vete corriendo de aquí!
Está mirándote a ti…
¿Y que pasa si te habla o te sonríe?
Hazte a un lado en cuanto puedas
Aunque ya a tu lado lo tienes.
Más vale, te des la vuelta y
Sigas andando la vida.
Y haciéndolo me enfrenté a
Aquello que ya temía…
Un saludo, un beso
Y comenzó el temblor…
Las palabras se caían de mi boca
Embelezada a su mirada me prendía
¿Y cuando puedo escapar?
Era la pregunta retenida…
¿Y como olvidar?
Esa piel tan encendida
¿Y que es lo que le diré?
¿Si se da vuelta y me habla?
Pues, las ideas se han ido
Y en silencio lo han seguido.
¿Y si no volviera a verle?
¿Ni a pensar más en ese día?
Pues verías que es inútil,
Olvidar a la vida.
¿Y si aceptas lo que sientes?
Y ¿dejas de correr un día?
Temo quedar esperando
Que vuelva a llegar el día…
¿Y no es eso a lo que temes?
¿Dejarte amar, amiga?
¡No! A que me deje de amar
Le temo…
Entonces, toma su mano
Y no la sueltes,
Las puertas de la vida,
Son muchas todavía…
Abrí la primer puerta
Y era verdad lo que decía.
Y al abrirla descubrí
Que había vuelto a ese día…
Saya Maabar

LUZ DIVINA
Amé como nunca y me convertí en estallido
Mi cuerpo se pulverizó en miles de fragmentos
Miles de estrellas brillaron de pronto…
Yo que tanto amé a mi cuerpo, me olvidé de él y
Retocé, sin él sobre la tenue y cálida luz que de mi brotaba.
Nunca sentí tanto,
Jamás tuve tanta paz,
De pronto en mi luz otra luz, rojo brillante,
Surgió en el centro de mi anterior cuerpo.
Entonces comprendí, que mientras brotaba
De esa luz una rosa,
Me diluía en ella.
¡Oh Dios!, no permitas que vuelva ¡grité!
Y una voz dulce, que salía de mí misma, dijo suavemente:
¡Si nunca te fuiste!
Tú estás en mí y yo,
Siempre estuve en ti…
Saya Maabar
