El Rincón de Saya

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Fallece el primer Nobel
árabe, Naguib Mahfuz

Alicia Lobo.- El egipcio Naguib Mahfuz es el único escritor en lengua árabe que ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura, en 1988, en reconocimiento a su larga trayectoria como poeta, novelista y articulista. Murió a los 95 años en un hospital cairota en el que permaneció ingresado 44 días, la mitad de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos, por problemas pulmonares y renales.

El novelista será enterrado en un funeral de Estado, al que asistirán las principales personalidades de la política y literatura del país. El primer ministro egipcio, Ahmed Nazif, ha calificado al escritor como "uno de los pilares del realismo social árabe". Mahfouz ingresó en el hospital hace más de un mes, tras sufrir una herida en la cabeza, y según su médico, Hossam Mowafi falleció tras experimentar un rápido empeoramiento: "Su mujer le susurraba anoche al oído, y él sonreía y asentía".
Naguib Mahfuz nació el 11 de diciembre de 1911 en El Cairo. Perteneciente a una familia de comerciantes, fue el más joven de una familia de seis hermanos. Se graduó en filosofía en la Universidad de El Cairo a los 23 años, en un momento en el que en Egipto la escolarización básica ya era un logro. Trabajó en la sección cultural del Gobierno hasta que se jubiló, en 1971.
Escribió varios relatos cortos y algunos textos históricos ambientados en la época faraónica, y su Trilogía de El Cairo obtuvo un gran éxito. Otros títulos del autor fueron Hijos de nuestro barrio El ladrón y los perros y Miramar. Además, Su novela El callejón de los milagros fue llevada al cine en 1995 por Jorge Fons, y obtuvo un Premio Goya en España.
Cuando el escritor recibió el Nobel en 1988 ya era considerado uno de los mejores escritores y más queridos de Oriente Próximo, además de ser un defensor de la moderación y la tolerancia religiosa. Precisamente a causa de sus ideas políticas y religiosas fue apuñalado a la salida de su casa, en 1994, por un agresor que se inspiró en las declaraciones de un clérigo radical que consideró blasfema una de sus novelas. Aunque Mahfouz sobrevivió al ataque, la cuchillada le provocó daños en sus nervios del brazo derecho y dificultó su capacidad para escribir. Aun así, Mahfouz continúo teniendo una fluida agenda como escritor y literato.

 




MAHMUD DARWISH 
____________________________________________________________

Traducido del árabe por:  
MARÍA LUISA PRIETO

LA NIÑA / EL GRITO

En la playa hay una niña, la niña tiene familia

Y la familia una casa.

La casa tiene dos ventanas y una puerta...

En el mar, un acorazado se divierte cazando a los que caminan

Por la playa: cuatro, cinco, siete

Caen sobre la arena. La niña se salva por poco,

Gracias a una mano de niebla,

Una mano no divina que la ayuda. Grita: ¡Padre!

¡Padre! Levántate, regresemos: el mar no es como nosotros.

El padre, amortajado sobre su sombra, a merced de lo invisible,

No responde.

Sangre en las palmeras, sangre en las nubes.

La lleva en volandas la voz más alta y más lejana de

La playa. Grita en la noche desierta.

No hay eco en el eco.

Convierte el grito eterno en noticia

Rápida que deja de ser noticia cuando

Los aviones regresan para bombardear una casa

Con dos ventanas y una puerta.

Ramala, agosto del 2006.

http://www.poesiaarabe.com/darwish_el_grito.htm

 http://www.poesiaarabe.com/darwish_el_grito.htm

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Jardín de infancia

 

 

 

Naguib Mahfuz

 

 

—Papá...

—¿Qué?

—Yo y mi amiga Nadia siempre estamos juntas.

—Claro, mujer, porque es tu amiga.

—En clase... en el recreo... a la hora de comer...

—Estupendo... es una niña buena y juiciosa. —Pero en la hora de religión yo voy a una clase y ella a otra.

Miró a la madre y vio que sonreía, ocupada en bordar un mantel. Y dijo, sonriendo también:

—Sí... pero sólo en la clase de religión...

—¿Y por qué, papá?

—Porque tú eres de una religión y ella de otra.

—Pero, ¿por qué, papá?

—Porque tú eres musulmana y ella cristiana. —¿Y por qué, papá?

—Eres aún muy pequeña, ya lo comprenderás...

—No, ¡soy mayor!

—No, eres pequeña, cariñito...

—¿Y por qué soy musulmana?

Debía ser comprensivo y delicado: no faltar a los preceptos de la pedagogía moderna a la primera dificultad. Contestó:

—Porque papá es musulmán... mamá es musulmana...

—¿Y Nadia?

—Porque su papá es cristiano y su mamá también...

—¿Porque su papá lleva gafas?

—No... Las gafas no tienen nada que ver. Es porque su abuelo también era cristiano y...

Siguió con la cadena de antepasados hasta aburrirse. Trató de cambiar el tema pero la niña preguntó:

—¿Cuál es mejor?

Dudó un momento antes de contestar:

—Las dos...

—¡Pero yo quiero saber cuál es mejor!

—Es que las dos lo son.

—¿Y por qué no me hago cristiana para estar siempre con Nadia?

—No, cariñito, es mejor que no. Hay que ser lo mismo que papá y que mamá...

—¿Y por qué?

Francamente: la pedagogía moderna es tiránica.

—¿Por qué no esperas a ser mayor?

—No ¡Ahora!

—Bien. Digamos que por gusto. A ella le gusta más una y tú prefieres la otra. Tú eres musulmana y ella tiene otro gusto. Por eso tienes que seguir siendo musulmana.

—¿Nadia tiene mal gusto?

Dios confunda a ti y a Nadia. Había metido la pata a pesar de las precauciones. Se lanzó sin piedad al cuello de una botella.

—Sobre gustos no hay nada escrito. Lo único imprescindible es seguir siendo como papá y mamá...

—¿Puedo decirle que ella tiene mal gusto y yo no?

Salió al paso:

—Las dos son buenas: tanto el Islam como el Cristianismo adoran a Dios.

—¿Y por qué yo le adoro en una habitación y ella en otra?

—Porque ella le adora de una manera y tú de otra.

—¿Y cuál es la diferencia, papá?

—Ya lo estudiarás el curso que viene o el otro. Por el momento confórmate con saber que Islam y Cristianismo adoran a Dios.

—¿Y quién es Dios, papá?

Se detuvo, reflexionó un segundo y preguntó, extremando las precauciones:

—¿Qué os ha dicho Abla?

—Lee la azora y nos enseña a rezar, pero yo no sé. ¿Quién es Dios, papá?

Se quedó pensando con sonrisa torcida. Luego:

—Es el Creador del mundo.

—¿De todo?

—De todo.

—¿Qué quiere decir Creador, papá?

—Quiere decir que lo ha hecho todo.

—¿Cómo, papá?

—Con su Sumo poder.

—¿Y dónde vive?

—En todo el mundo.

—¿Y antes del mundo?

—Arriba. . .

—¿En el cielo?

—Sí. . .

—Quiero verle.

—No se puede.

—¿Ni en la televisión?

—No.

—¿Y no lo ha visto nadie?

—Nadie.

—¿Y por qué sabes que está arriba?

—Porque sí.

—¿Quién adivinó que estaba arriba?

—Los profetas.

—¿Los profetas?

—Sí como nuestro señor Mahoma.

—¿Y cómo, papá?

—Por una gracia especial.

—¿Tenía los ojos muy grandes?

—Sí.

—¿Y por qué, papá?

—Porque Dios le creó así.

—¿Y por qué, papá?

Contestó tratando de no perder la paciencia:

—Porque puede hacer lo que quiere...

—¿Y cómo dices que es?

—Muy grande, muy fuerte, todo lo puede...

—¿Como tú, papá?

Contestó disimulando una sonrisa:

—Es incomparable.

—¿Y por qué vive arriba?

—Porque en la tierra no cabe, pero lo ve todo.

Se distrajo un momento, pero volvió:

—Pues Nadia me ha dicho que vivió en la tierra.

—No es eso; es que lo ve todo como si viviese en todas partes.

—Y también me ha dicho que la gente le mató.

—No, está vivo, no ha muerto.

—Pues Nadia me ha dicho que le mataron.

—Qué va, cariñito, creyeron que le habían matado pero estaba vivo.

—¿El abuelo también está vivo?

—No, el abuelo murió.

—¿Le han matado?

—No, se murió.

—¿Cómo?

—Se puso enfermo y se murió.

—Entonces ¿mi hermana va a morirse?

Frunció las cejas y contestó advirtiendo un movimiento de reproche del lado de la madre:

—Ni mucho menos, ella se curará si Dios quiere...

—¿Por qué se murió entonces el abuelo?

—Porque cuando se puso enfermo era ya mayor.

—¡Pues tú eres mayor, has estado enfermo y no te has muerto!

La madre le miró regañona. Luego pasó la vista de uno a otro azorada. Él dijo:

—Nos morimos cuando Dios lo dispone.

—¿Y por qué dispone Dios que nos muramos?

—Porque es libre de hacer lo que quiere.

—¿Es bonito morirse?

—Qué va, mi vida.

—¿Y por qué Dios quiere una cosa que no es bonita?

—Todo lo que Dios quiere para nosotros es bueno.

—Pero tú acabas de decir que no lo es.

—Me he equivocado, querida.

—¿Y por qué mamá se ha enfadado cuando he dicho que por qué no te habías muerto?

—Porque todavía no es la voluntad de Dios que yo muera.

—¿,Y por qué no, papá?

—Porque Él nos ha puesto aquí y Él se nos lleva

—¿Y por qué, papá?

—Para que hagamos cosas buenas aquí antes de irnos.

—¿Y por qué no nos quedamos siempre?

—Porque si nos quedásemos no habría sitio para todos en la tierra.

—¿Y dejamos las cosas buenas?

—Sí, por otras mucho mejores.

—¿Dónde están?

—Arriba.

—¿Con Dios?

—Sí.

—¿Y le veremos?

—Sí.

—¿Y eso es bonito?

—Claro.

—Entonces, ¡vámonos!

—Pero aún no hemos hecho cosas buenas.

—¿El abuelo las había hecho?

—Sí.

—¿Cuáles?

—Construir una casa, plantar un jardín...

—¿Y qué había hecho el primo Totó?

Por un momento se puso sombrío. Echó a la madre furtivamente una mirada desvalida, luego contestó:

—Él también había construido una casa, aunque pequeña, antes de irse...

—Pues Lulú el vecino me pega y nunca hace cosas buenas...

—Es que él ha nacido anormal.

—¿Y cuándo va a morirse?

—Cuando Dios quiera.

—¿Aunque no haga cosas buenas?

—Todos tenemos que morir. Los que hacen cosas buenas se van con Dios y los que hacen cosas malas se van al infierno.

Suspiró y se quedó callada. El padre se sintió materialmente aliviado. No sabía si lo había hecho bien o si se había equivocado. Aquel torrente de preguntas había removido interrogaciones sedimentadas en lo más hondo de sí. Pero la incansable criatura gritó:

—¡Yo quiero estar siempre con Nadia!

La miró inquisitivo y ella declaró:

—¡En la clase de religión también!

Se rió estrepitosamente, la madre también rió, él dijo bostezando:

—Nunca imaginé que fuera posible discutir estas cuestiones a semejante nivel...

Habló la mujer:

—Llegará el día en que la niña crezca y puedas razonarle las verdades.

Se volvió para comprobar si aquellas palabras eran sinceras o irónicas y la encontró enfrascada en el bordado.

 

© Traducción de Marcelino Villegas y María J. Viguera
Instituto Hispano-Árabe de Cultura, Madrid, 1988

 

          



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